2015: ¿Cuáles fueron las huellas que la dictadura dejó en ti?

Cerca de las siete de la tarde del viernes 26 de septiembre del 2015, los participantes de esta, la tercera versión de Bulnes Intervenido, comenzaron a reunirse en un punto diferente al de las versiones anteriores de este encuentro: en las piedras de Lorenzo Berg, al final del Paseo, al lado de la estatua que versa “gobernar es educar” y que recuerda a la figura del presidente Pedro Aguirre Cerda.

Si los años anteriores la acción se llevaba a cabo entre calles Alonso de Ovalle y Tarapacá, el año 2015 surgieron muchas conexiones de la investigación que hasta ese entonces habíamos realizado, en paralelo a la preparación del encuentro del último viernes de septiembre, que nos hicieron replantearnos el punto de partida.
Una de ellas fue comprender la propuesta arquitectónica que el eje Bulnes entrega a la ciudadanía, como un lugar que plantea una tensión entre ésta y el poder ejecutivo. En la idea fundacional, la construcción de este Paseo vendría a coronar un barrio cívico que abre las puertas a la sociedad, conteniéndola por sus ministerios que originalmente ocupaban la mayoría de estos edificios; y por el poder ejecutivo representado en La Moneda y el poder legislativo que en algún momento proyectó un espacio en lo que hoy es el Parque Almagro. Era la idea del pueblo siendo contenido por el Estado y sus poderes.

Otro elemento fue descubrir que el Paseo Bulnes ha sido escenario de varios acontecimientos sociales marcados de sangre y represión, como la matanza obrera ocurrida el año 1946 en la que es asesinada Ramona Parra, la represión al movimiento estudiantil del año 2011 y las numerosas movilizaciones que continuaron acompañadas de gases lacrimógenos y huidas de las fuerzas especiales.

Por eso decidimos integrar el eje Bulnes completo en el recorrido de esta versión, para experimentar en el tránsito estas ideas y dimensionar la complejidad de que este lugar mantenga en sus fachadas las huellas de bala de la dictadura, sin ser siquiera recordadas institucionalmente.

¿Cómo comenzar esta intervención? ¿Cómo hacer de ese trayecto una experiencia viva que no replicara las visitas a un museo? Eran las inquietudes que surgieron ese año en el proceso de creación. Aún con mucha luz de día, cerca de 150 personas se congregaron en el lugar señalado y de un momento a otro, hombres y mujeres mezcladas en medio de los asistentes, comenzaron a vociferar la frase “no se mueve ninguna hoja en este país si no la estoy moviendo yo, que quede claro!”  Entre un coro de voces y sin tener certezas de lo que ocurría habíamos comenzado Bulnes Intervenido.

Unas diez personas eran parte de la performance que ese año nos ayudaría a conducir Bulnes Intervenido, y para contextualizar y preparar la caminata declamaban en voz alta: “Chile es un amontonamiento de inmensas moles pétreas, asentadas en metal y agua. Es un país duro, arisco, de dislocada geografía. Nada es fácil, nada se obtiene de inmediato”.

Esa cita fue escrita por Lorenzo Berg, artista y creador del homenaje a Pedro Aguirre Cerda, quien sin saberlo se convirtiò en un hito artístico a nivel mundial, como creador de la primera obra del estilo “Land Art” en el mundo. Esas piedras nos convocaban y protegían, eran el Chile arisco del que hablaba Berg. Y sin dar mayor explicación, algunos “activadores de memoria” como les llamamos, iluminaron las primeras huellas de bala que desde el Parque Almagro se divisan en las ventanas del Paseo Bulnes.

Así comenzó el recorrido hacia calle Tarapacá y de a poco surgieron unos mini volantes con citas de algunos textos que han sido parte de nuestra investigación.

La performance se introdujo el 2015 con el objetivo de buscar nuevos formatos que facilitaran construir memoria de manera colectiva, sensibilizando el espacio público. Convocamos a artistas escénicos -bailarinxs y actores/ices- a acompañar el trayecto de Bulnes Intervenido, haciendo emerger el cuerpo como alternativa que desplaza la manera de recordar y evoca una memoria kinestésica, un espejo que posiciona a las personas en la acción de un otrx, aunque no tenga vinculación directa con esa persona.

Las acciones de la performance fueron planteadas de manera sutil, como un acompañamiento al tránsito y como detonador de sensaciones, buscando desdibujar el espacio de “la representación” y la “realidad”. Los movimientos realizados por lxs artistas, a quienes denominamos “activadores de memoria”, evocaban reacciones a estímulos concretos; el ruido de los aviones sobrevolando el centro de Santiago, la inseguridad de no tener certezas sobre lo que ocurría, el miedo de no saber que lo que sonaba era un golpe de estado  y el bombardeo a La Moneda. Quienes realizaron la performance también vivían por primera vez la acción de Bulnes Intervenido, entendiendo eso se les pidió que acompañaran a los asistentes de una manera “real”, por medio de una conversación; ¿por qué estás aquí?, ¿cuál es tu relación con este lugar?, habías visto las huellas de bala? A medida que preguntaban a lxs asistentes, ellxs también iban respondiendo, facilitando el encuentro y la conversación.

De pronto surgió el sonido, mientras mirábamos hacia otra ventana tratando de entender las huellas de bala y lxs asistentes se preguntaban ¿Y habrán sido balas esas? ¿Cómo llegaron ahí?, en ese momento comenzaron a sonar las grabaciones existentes de la comunicación por radio que mantuvieron los generales conspiradores del golpe de estado el 11 de septiembre de 1973. Y con ese sonido de guerra comenzamos a entregar los punteros láser, para iluminar el último tramo que guarda la mayor cantidad de huella de bala, entre calles Alonso de Ovalle y Tarapacá.

En silencio algunxs, otrxs asombradxs por lo que hasta ese entonces no habían visto, caminaban disgregados en ese pedazo del paseo buscando iluminar esas grietas de balas, recorriendo la frase que habíamos escrito en el suelo ¿Cuáles son las huellas que la dictadura dejó en ti? Y llegado el momento nos encontramos a conversar.

Los años anteriores había sido difícil, pocas personas se atrevían a contarnos sus experiencias en voz alta, muchas cosas se conjugan al momento de alzar la voz y hablar de nosotrxs mismxs, pero el año 2015 eramos muchxs, juntxs, con ganas de explicarnos, de contarnos, de abrir nuestra memoria y hacerla colectiva.
Les dimos un papel, doblado como una carta, y dentro de ella habían dos preguntas; la que convocó el encuentro de este año ¿Cuáles son las huellas que la dictadura dejó en ti? y otra que decía ¿Dónde estaba tu gente pa´l golpe? Muchos tomaron el papel y buscaron un lugar cómodo para responder, mientras miraban los edificios con algunos puntos rojos que marcaban las huellas. A medida iban terminando, lo dejaban sobre la pregunta en el suelo, como las pistas de los crímenes cuando acaban de suceder.

Y cuando preguntamos por quienes querían compartir sus respuestas, nos emocionamos al escuchar a tantas personas que quisieron sumarnos recuerdos. Al comienzo entre tanta gente era difícil escucharnos, pero de pronto dentro de los asistentes apareció un chico que rápidamente conectó un parlante y  su micrófono para seguir dando voz a este encuentro, venía de rapear en la micro antes de llegar a Bulnes Intervenido.

Galería de Fotos